Firma digital de consentimientos médicos

Elimine el papel mediante la firma digital de consentimientos de SALUS®

Sus pacientes firman digitalmente sus consentimientos y autorizaciones, con validez legal y vinculados automáticamente a su historia clínica.

QUÉ EXIGIR A UN SISTEMA DE FIRMA DIGITAL

No todos los sistemas de firma son válidos en un entorno sanitario.
Por ello, es necesario asegurarse de que cumpla determinados requisitos:

1) Máxima validez legal y trazabilidad

Los datos de salud exigen el máximo nivel de protección legal. Cada consentimiento debe quedar blindado con datos biométricos del trazo manuscrito (presión, velocidad e inclinación), identificación inequívoca del firmante, sello de tiempo y registro de auditoría, con evidencias autocontenidas en el propio documento para responder ante cualquier reclamación o inspección.

2) Validez de périto caligráfico

La firma debe tener calidad forense, capturando los mismos datos biométricos que analizaría un perito caligráfico en el caso de una reclamación legal, y siguiendo para ello la normativa internacional ISO/IEC 19794-7.

3) Certificaciones de seguridad

Tanto el sistema de firma como el software de gestión deben contar con certificaciones de seguridad de nivel alto, como ISO 27001 y ENS.

4) Lectura completa del documento

El firmante debe poder leer en la pantalla la totalidad del documento a firmar, antes de proceder a la firma del mismo.

La firma digital de consentimientos en SALUS®

· 100% especializada en el sector sanitario
· Eliminación definitiva del papel
· Integración nativa en la historia clínica de SALUS® y en el proceso asistencial
· Nivel máximo de validez jurídica, en base a tecnología certificada de firma biométrica, lectura completa del documento en pantalla, etc.
· Certificaciones de seguridad de nivel Alto ISO 27001 y ENS
· Compliance EIDAS (910/2014) / eSIGN - UETA Acts

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué documentos permite firmar el sistema?

Cualquier documento que deba firmarse, ya sea por parte del paciente o de un facultativo.
Los casos más habituales de uso corresponden a la firma de consentimientos de protección de datos por parte del paciente (RGPD), así como la firma de consentimientos informados para actos médicos por parte tanto del paciente como del médico responsable.

En general se utiliza una tablet compatible con huella biométrica avanzada, lo cual permite asegurar legalmente la identidad de la persona que firma, además de garantizar que el firmante ha podido consultar todo el documento en pantalla.
El equipo de SALUS® le informará acerca de cuáles son los dispositivos compatibles que existen en el mercado.

Sí. Mediante la solución de firma remota, el paciente puede consultar el consentimiento desde su teléfono móvil, así como firmarlo. Esta opción puede utilizarse, por ejemplo, para que firme el documento antes de acudir a la consulta, tanto si se trata de un consentimiento de protección de datos como de consentimientos informados.

Sí. Mediante la opción de firma centralizada, los/as doctores/as pueden consultar los consentimientos pendientes y proceder a su firma de una forma ágil y cómoda.

Porque está específicamente pensada para el uso en el sector sanitario y porque los datos de salud exigen el máximo nivel de protección, según la legalidad vigente.
En caso de producirse un litigio, es imprescindible contar con un sistema que garantice a la clínica la máxima protección legal posible.
En este sentido, el servicio garantiza, por ejemplo, la recolección y el cifrado de evidencias que identifican claramente al firmante y permite, por otro lado, confirmar que el receptor ha podido leer el documento completo. Adicionalmente, para el cifrado de la información utilizamos claves generadas y custodiadas notarialmente para asegurar al emisor y al documento.
Todo ello permite contar con la protección legal necesaria en el caso de que se produzca un requerimiento judicial en el marco de un litigio.

Algunos sistemas de firma optan por soluciones básicas y que pueden conllevar riesgos en el marco de un conflicto legal.
Entre ellas, y por nombrar solo algunos ejemplos, no todas permiten ver el documento completo al firmar, muchas no recogen datos biométricos de la firma (presión, velocidad e inclinicación), no custodian sus claves ante notario o no cuentan con certificaciones de seguridad de nivel alto, como ENS o ISO 27001.